miércoles, 20 de febrero de 2013

¡Qué vergüenza! ¿Qué hago?

Hace unos tres meses, cuando mi bebé (¿aún se considera un bebé?) tenía 14 meses estábamos en una fiesta y de la nada empezó a pegarle a un niño más pequeño en el saltarín. Grité NOOOO, con toda la fuerza y autoridad que pude. Paró y se quedó mirándome. Aproveche esta pausa para explicarle calmadamente que esa no era una conducta adecuada, mientras lo hacía un niño de aproximadamente 3 años se metió al saltarín. Pensé que luego de mi charla no había nada que temer. Pero, en menos de un minuto mi pequeño redujo a ese niño y lo hizo llorar. Yo quería llorar junto con el mientras la mamá del niño gritaba que saquen a ese chiquito del saltarín porque no dejaba jugar a nadie y yo trataba de comprender que le había pasado a mi otrora amigable hijo.

Estaba preocupada. No sabía qué hacer. Tenía una mezcla de vergüenza e ira frente a ese pequeño desobediente y pegalón, pero sobretodo sentía preocupación. ¿Por qué pegaba? ¿No le estaba dando suficiente atención y así me la reclamaba? ¿Sería quizá porque estaba yendo dos veces por semana a unas vacaciones útiles sin mí? O ¿simplemente estaba pasando por una etapa y no debería preocuparme? Una vez logré que se calmara, la fiesta continuó sin mayores contratiempos, pero yo ya estaba intranquila.
¿Qué había pasado? ¿Cómo podría controlar un nuevo episodio de estos? Llegué a casa y se lo comenté a mi esposo. Decidimos dejarlo como un episodio aislado. Pero, luego vinieron varios, varios más en los que a veces mi hijo simplemente llegaba a un lugar con la mano en alto para pegar a quien se le cruzara en el camino. Hice TODO lo que me aconsejaron el pediatra, amigas psicólogas, mi mamá, mi hermana, mi suegra, etc. Traté de recordar todos los capítulos que he visto de programas como súper niñera o niñera S.O.S, pero nada daba un resultado duradero.

Estaba abrumada, y había perdido confianza en mi forma de criar. No entendía, y aún no entiendo del todo que mueve a mi hijo a actuar de esa manera y como puedo ayudarlo a pasar esta etapa. Puede ser que se deba a que estoy embarazada, pero cuando empezó a pegar yo no estaba embarazada aún. Solo se, que de tanto preguntar y hacer lo que otros decían, dejé de lado mi instinto, dejé que me influenciaran demasiado consejos y sugerencias de terceras personas, que lo único que lograron fue confundirme más.

Felizmente, decidí (después de un buen tiempo) hacer caso a mi instinto y buscar ayuda psicológica para mí. Necesito mantener la calma y la confianza en mí misma mientras ayudo a mi hijo a pasar por esta etapa. Y es increíble, pero en tan solo unas semanas al estar yo más confiada y segura, la conducta de mi hijo ha mejorado bastante. Claro, no es que ahora sea un suave angelito (probablemente nunca lo sea, y no lo quiero así tampoco, me encanta su personalidad fuerte), pero de hecho juega más y pega menos y yo estoy más preparada para a enseñarle como enfrentar situaciones difíciles con otros niños.

2 comentarios:

  1. Te cuento que también me he hecho la misma pregunta: "Qué le pasó a mi hasta entonces amigable niño?" Y como te decía en mi blog al responder tu comentario, llegué a la conclusión de que mi niño empezó a dar de manotazos a otros niños, específicamente a aquellos que se acercaban a la casita de la zona infantil, luego de que un niño (más grande) lo asustara cerrándole la puerta bruscamente en la cara. Sip: mi niño amigablemente se había acercado al otro y este le cerró la puerta y lo asustó tanto que vino llorando hacia mí. Y claro, a los pocos días, mi niño empezó a enfrentarse a cualquiera que se acercara a la casita, a atacar antes de ser atacado. Así fue. Y a eso, sumémosle el hecho de que estábamos de vacaciones, en otra casa, en otra ciudad, en otro país. Por eso, ya asumí que de ahora en adelante siempre estaré atenta para impedir que se produzcan cierto tipo de altercados. Eso no significa que vaya a dejar de llevarlo al parque (aunque a veces ganas no me faltan), sino que ahora tengo que tener los ojos aún más abiertos por si tengo que impedir este tipo de situaciones. Ay mi madre, la que me espera.

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  2. Son casos muy especiales en la edad de los pequeños.
    Aveces desarrollan diversas emociones o aptitudes que no habiamos visto y cuando menos nos damos cuenta ahi están.
    Si lo cuidas a diario, lo notarás, si contratar un canguro, preguntale, seguramente tu hijo tendrá nuevas habilidades cada dia.

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