martes, 15 de julio de 2014

¿Cuánto tiempo duran los terrible two?

Esta pregunta me está dando vueltas a la cabeza bastante seguido últimamente. Me hago esta pregunta TODAS las mañanas cuando tengo que perseguir a mi hija de 2 años y 8 meses por toda la casa para quitarle la pijama, o cuando llora en las noches porque no le gustó como le agarré el pelo mientras la bañaba, o cuando al recogerla del nido se trepa al tobogán, se quita los zapatos y decide que no bajará de ahí hasta que… que… le dé la gana. Ya he escrito sobre esto antes (Nina, y los terrible two) y quizá por eso es que ahora esta pregunta me ronda la cabeza.  Hay días en que me siento la peor mamá, hay días que me siento más mala que Hitler y, hace más de 8 meses que empezó esta situación y yo pensé que ya había terminado!!   
¡Ño quielo! Traducción: ¡¡No quiero!!

Claro, como todo en esta vida, hay días. Hay días en los que le dedico el 100% de mi atención y las cosa es fácil, hay días en los que incluso enfocándome en ella al 100% tengo llantos y pataletas terribles. También hay días que son fáciles sin que yo hago nada en particular. No sé, si es por los terrible twos o porque es el sándwich (como escribí acá), o quizá sea ambos, pero hay días –cómo hoy- que estoy tentada de llamar a un sacerdote y pedir un exorcismo. Y, no sólo para ella, si no también para el mayor que se contagia de su mal humor y se porta incluso peor.

Entonces me pregunto ¿cuándo se termina? Pensé que se acabaría cuando este cerca a cumplir 3 años. Pero, le faltan menos de 4 meses y seguimos en las mismas. Los expertos dicen que rara vez termina a los 3 años (¡yay!) (expertos acá y acá) y el tiempo de duración puede ser hasta de ¡dos años! pero definitivamente, se vuelve más fácil a medida que los niños empiezan a madurar, verbalizar más y a comunicar mejor sus ideas y opiniones. Esta es una edad crucial, pues los niños comienzan a mirarse cómo seres independientes y autónomos. Es una edad deliciosa también, o a ¿quién no le encanta cómo es que su pequeño/a empieza a hablar como un loro, moverse por todos lados, gritar, cantar, bailar? Yo babeo por ella, mientras canta “Libre soy” a todo pulmón. Una delicia… tan deliciosa, como terrible y llorona.

¿Qué podemos hacer? En mi experiencia con mi hijo mayor, cuyos “terribles dos” hacen que esta etapa de mi hija la segunda quede como un paseo por la playa, lo mejor es mantener la calma, ser firmes y olvidarnos de la vergüenza que nos da que estén haciendo esa terrible pataleta en medio de la calle/frente a todos nuestros amigos/pon la situación que más vergüenza te de acá y, calmadamente y con pocas palabras les ayudemos a contenerse. Según los expertos, es importante hacerles notar que somos NOSOTROS quienes controlamos la situación, y no cederemos a sus caprichos y desafíos. ¡Qué fácil!

No es fácil. No, nada fácil. Esta es una etapa importante en el desarrollo de nuestros hijos y cómo tal, tiene innumerables retos. ¿Mejora? Sí, definitivamente se pone mejor. ¿Cuándo? Como todo en esta vida, depende. Depende de cada niño. Y si tienes suerte, tienes más de un hijo y te encanta la aventura, una vez terminan los “terrible two”, lentamente ingresan los temibles 4, que se supone es… la adolescencia de los niños... y ¡buena suerte! 

¿Quieres consultar más sobre los expertos? Webs en español:  Acá, acá y acá

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