jueves, 29 de diciembre de 2016

La semana más floja del año

La semana que queda entre Navidad y Año Nuevo, la última semana del año -  que precisamente es esta semana - es para mí (y estoy segura que para muchas otras) la semana más floja del año. En esta semana no hago absolutamente nada productivo aparte de ordenar como una endemoniada mi casa, botar todo lo que puedo, reciclar mil cosas y darme cuenta que vivo en un caos absoluto (y martirizarme por eso y por supuesto hacer planes para mejorarlo el próximo año).

Estos días vivo entre la flojera y la desidia y orbito más de lo acostumbrado. Y digo, orbito sí porque me siento menos conectada con la tierra que de costumbre y más “orbitante” que nunca. Tengo un cuaderno con mil cosas que hacer y no logro completar ninguna, me quedo en la mitad de la mayoría. Lo único que logro concretar con cierto éxito en estos días es nuestra mudanza a la playa para el verano, la limpieza de la casa y – este año por primera vez -  un viaje a Disney World con todo el familión (stay tuned los primeros días de enero para ver más al respecto). 

Lo malo para mí, es que luego de la semana más floja del año que, dicho sea de paso, en muchas empresas y hasta países obligan a la gente a tomar vacaciones (lo que me parece de los más lógico ya que muchos andan en el mismo plan que yo) vienen los días más improductivos del año, los que van más o menos hasta el 10 de enero cuando la gente se pone las pilas.

Bueno, todo esto para decirles que no esperen mucho de mí en estos días. Yo me la paso apagando incendios en casa, limpiando y organizando todos los closets habidos y por haber, jugando a la peluquería con mis hijas, comiendo como descosida en todas las cenas/lonches/almuerzos/desayunos navideños a los que me invitan y orbitando lentamente y a mi propio ritmo por la siempre hermosa ciudad de Lima.

Mi hija de 5 años me pinto las uñas así.

¡¡Feliz Año para todas!! Que el próximo año sea de puras cosas buenas y más cosas de las que se imaginan.  

jueves, 22 de diciembre de 2016

5 películas navideñas para ver con niños

A sólo 3 días para Navidad no me organizo bien para hacer nada más que comprar regalos de  navidad, asistir a lonches/almuerzos/cenas navideñas y ver películas navideñas con mis hijos. He dejado de ir a nadar, he dejado de leer, he dejado de hacer casi todo (y me siento pésima por eso) pero simplemente no me puedo organizar para hacerlo. 

Estos días la única paz que encuentro está en las pelis Navideñas que he descubierto en Netflix con mis hijos. Tenemos nuestra rutina de sentarnos en las tardes y ver una de éstas películas. Netflix tiene varias opciones, pero acá les dejo las top 5 navideñas de mis hijos. Éstas son las que me piden ver una y otra vez y... otra vez.  

1. Los fantasmas de Scrooge (A Christmas Carol) USA, 2009. Es la adaptación de la clásica novela de Charles Dickens, A Christmas Carol. Dirigida por Robert Zameckis y protagonizada por Jim Carrey


5 películas Navideñas para ver con niños


2. El extraño mundo de Jack (A nightmare before Christmas) USA, 1993. Una película oscura que da un poco de miedo, Jack el rey del mundo de Halloween quiere ser el rey de la Navidad y roba a Papa Noel. En el interín descubre su vocación. Dirigida por Henry Selick y producida por mi director favorito, Tim Burton.  
5 películas Navideñas para ver con niños

3. El Grinch  (How The Grinch Stole Christmas) USA, 2000. Basada en el cuento del mismo nombre escrito por el autor conocido como Dr. Seuss. Protagonizada por Jim Carey y dirigida por Ron Howard. Es un poco larga para mi gusto, pero mis hijos la aman. 
The grinch with a Chritmas hat

4. Una Navidad con los muppets USA, 1992 dirigida por Brian Henson y protagonizada por Michael Caine. Nuevamente, una adaptación de la historia de Charles Dickens: A Christmas Carol. Ahora, con la Rana René y sus amigos de protagonistas. Es mi favorita. 


5 películas Navideñas para ver con niños Muppets


5. Buscando a la estrella de Navidad (Reisen til julestjernen) Noruega, 2012 . Dirigida por Nils Gaup. Es una linda historia llena de aventura y fantasía. Sonja, una niña muy aventurara va a buscar a la hija del rey que se perdió buscando la estrella de Navidad. Para niños de 5 + años


5 películas Navideñas para ver con niños


Bonus: Mickey Celebra la Navidad USA, 2012 Mickey y sus amigos son un clásico en estas fechas. Varias historias protagonizadas por todos los amigos de Mickey. A nosotros nos encanta desde siempre. 


5 películas Navideñas para ver con niños

lunes, 19 de diciembre de 2016

De alta de la terapia

Estoy que no quepo en mi pellejo del orgullo y la felicidad. A mi hijo mayor – mi hijo con espíritu (leer acá criando a un niño con espíritu) - le dieron de alta en su terapia ocupacional sensorial. Terapia a la que acudía hace más de dos años. Él empezó a acudir a esta terapia luego que lo diagnosticaran con Disfunción de Integración Sensorial (DIS) (ver post acá). Sus sesiones eran dos veces a la semana y sólo faltaba por viajes o si estaba realmente enfermo. Finalmente, la semana pasada luego de más de 200 horas de terapia …  le dieron de alta.
Masked 3 year old boy with a cape integración sensorial

Y yo no quepo en mi pellejo de la felicidad. Lo he celebrado por todas partes. Sí, ya sé. Como si el logro fuera mío. Pero, en gran parte siento que lo es. Y no porque crea que lo logró gracias a mí. Para nada, el mérito es suyo. Sino porque durante este proceso lo he estado acompañando, y no ha sido nada fácil. Lo he acompañado en los días malos, pésimos y los terribles, por supuesto, también en los días buenos y regulares. Me he reunido con los tutores del salón, con la psicóloga del colegio y con los profesores muchas más veces de las que hubiera querido. Tanto así, que en un punto ya no quería ir a recogerlo al colegio pues, tenía pavor de que me agenden una reunión más, o de lo que la tutora me diría al recogerlo.

He consultado con terapeutas y especialistas, he practicado en casa - con la rigurosidad de un sargento - todas las recomendaciones que los especialistas me daban. Incluso si eso significaba tener que mecharme con mi hijo, obligarlo, amenazarlo o todas las anteriores.

Y si pues, estoy feliz que eso haya terminado. Obviamente, soy consciente que la disfunción de integración sensorial no es algo que se cura, ni que desaparece. Es un trastorno en el procesamiento y organización de los estímulos sensoriales que se controla y aprende a manejar. De hecho, también las manifestaciones disminuyen y se vuelven prácticamente inexistentes. Eso significa que, a pesar que ya le dieron de alta de terapia a mi hijo, igual habrá circunstancias, momentos e incluso días enteros que serán muy malos. Pero, confío en que él ya tiene las herramientas y la madurez para manejarlo. Y yo siempre estaré ahí para apoyarlo.

Sé también que algunos de los síntomas de esta disfunción quedarán como rasgos particulares de su personalidad. Por ejemplo, probablemente mi hijo sea uno de esos adultos a los que no les pueden hacer pedicure porque simplemente no tolera que le corten las uñas de los pies (ni que le toquen los pies en general) y seguro, jamás en su vida usará chompas o sweaters de un material distinto al algodón, y siempre tendrá un olfato privilegiado que le avisa el menú de la casa 3 cuadras antes de llegar. Llámenlo excéntrico maniático, pero para esta neuro-madre todo esto simplemente lo vuelve único y más interesante.

Y si pues me toca celebrar. Me toca celebra por un trabajo duro y bien hecho. Me toca celebrar como una neuro-madre que se angustió hooooras, lloró mares y leyó horas de un tema que hoy por hoy, por fin deja de ser una preocupación. ¡SALUD!


lunes, 5 de diciembre de 2016

¿Primero tú, o primero tus hijos?

¿Ponerte a ti primero te hace una mala madre?

Esto es lo que se preguntaba una amiga mía en su Facebook hace unas semanas atrás: ¿Primero tú, o primero tus hijos? Es una pregunta válida pues, como mujeres y más aún, como madres - siempre nos enseñan y educan para poner a nuestros hijos primero. Ellos son y deben ser nuestra prioridad siempre, sin importar nuestras circunstancias. Y si en algún momento no lo hacemos, si no los ponemos a ellos antes que a nosotras, seremos juzgadas y catalogadas como “malas madres”.

Y es que no son solo las historias de amor maternal con las que hemos crecido, esas que ensalzan el amor de una madre hacia su hijo, si no también están los programas de TV donde la buena es una madre abnegada y la mala de la novela no tiene hijos, o si los tiene simplemente los ignora peor que a un trapo; si no, son también los avisos comerciales que subliman y hacen hincapié en el amor y sacrificio de las madres y por supuesto, están nuestros familiares y amig@s que de alguna u otra manera nos señalan y recuerdan que la norma correcta, el deber ser es poner a nuestros hijos primero, siempre.  
Happy Woman jumping into the ocean
Por todo esto, para muchas de nosotras, ponernos primero es sumamente difícil y viene con mucha culpa. Pero, como bien señala mi amiga (toda una revolucionaria de la maternidad, dicho sea de paso) es necesario e incluso, saludable ponernos a nosotras primero. ¿Por qué? Por simple lógica: yo tengo que estar bien, para que la gente que depende de mí (léase, mis hijos, y en mi caso particular, marido y hogar) estén bien.  
Primero, debo estar bien yo, saludable yo, contenta yo, tranquila y satisfecha con mi vida yo, para poder estar bien con ellos y con el mundo en general. Esto no es ser egoísta, para nada esto es – en mi opinión – ser conscientes de nuestra propia importancia.

Ponernos a nosotras primero, no nos hace malas madres, no nos hace egoístas. Nos hace personas conscientes de nuestro valor. Por supuesto, todo en su real dimensión. Si mi hijo o hija tiene alguna emergencia o está pasando por un momento difícil, naturalmente mi dedicación y atención irá prioritariamente hacia él o ella. Pero, como pauta de comportamiento diario yo debo estar primero. 

Nosotras como personas, como individuos, necesitamos nuestros espacios propios y éstos deben ser significativos y respetados. Si nosotras no nos damos importancia y no nos preocupamos por nuestras cosas ¿quién lo va a hacer? Necesitamos ser nuestra prioridad. ¿Cómo pretendemos enseñarles a nuestras hijas a que se amen y respeten, si nosotras no lo hacemos con nosotras mismas? La única manera de enseñar respeto, transmitir felicidad y educar en amor y comprensión es viviendo esa felicidad, sintiéndonos amadas, importantes y haciéndonos respetar. 

Primero yo, pues ¿no? O ¿Uds. qué opinan?

domingo, 27 de noviembre de 2016

Los top 20 hits de una madre de los 90

Luego del tonazo por los 2 años de Mamás Blogueras Peruanas (MBP) (ver fotos acá, y acá) y algunos otros tonos varios que he estado atendiendo estos últimos días me siento relajada, contenta, inspirada y con muchas, muchas ganas de tonear y recordar mi vida pre-madre de los 90 con canciones que puede gritar a voz en cuello.

Si por ahí hay otras madres noventeras a las que esta música les recuerda su adolescencia, juventud o por qué no, niñez y  tienen ganas- como yo – de recordar buenos tiempos, épocas en las que ni pensábamos en tener hijos, ni maridos ni casi responsabilidades más que estudiar y pasarla bien, canten conmigo mis top 20 hits de los 90 pop y toneras en español con un bonus track en inglés.

¿Tienen otras? Dejenmelas en los comentarios y armamos otro play list.

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Para escucharla sólo hacer clic en el nombre de la canción.

El General  - Rica y Apretadita (1991) 

También de El General – Qué es lo que quiere esa nena (ni idea del año, pero lo bailaba en mis quinces, o sea que debe ser 1995 en adelante) - El general – muevelo (1998)
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El general

Los del Río – Macarena (1993) clic acá

The sacados: Ritmo de la noche (1995) con esta arrancaba la parte más tonera y por supuesto otra infaltable de The Sacados: Sabes mi número (1991)

Shakira – Ciega Sorda Muda (1998)

Vilma Palma e Vampiros - La Pachanga (1992)


Menudo – y tú que ni te fijas (1992)   El vídeo es de su presentación en Hola Yola!!!!

Shakira – Estoy aquí  (1995) y otra de su mejor época - ¿Dondé estás corazón? (1995)

BONUS TRACK:

No doubt –Don’t Speak  (1995) (creo que voy a llorar)

Y las infaltables: SPICE GIRLS acá un mix de sus top 10 (clic acá para el mix)

¿Listas para el tono? Yo sí.

Espero que les haya gustado y si hay otras más que las hicieron vibrar en esa época, dejen sus comentarios abajo y hacemos otro play list.


jueves, 10 de noviembre de 2016

No es tu culpa

Hace unos días atrás me escribió una amiga contándome que estaba desesperada pues su hija, de 3 años y  - con pleno control de esfínteres -  no quería dejar el paña por nada. Tanto así que era capaz de aguantar horas, con tal de hacerlo en el pañal. Mi amiga estaba desesperada, no sabía qué hacer para que su hija deje el pañal y – encima de todo – su esposo y su mamá le echaban a la culpa a ella de que la niña no dejara el pañal. Le decían que no le ponía suficiente dedicación al entrenamiento.

Recordé que unos meses atrás, me escribió una mamá muy preocupada porque su hijo – de 5 años – quería dormir todas las noches en su cama y con su chupón. Que por más que ella le hablaba, le había decorado el dormitorio con su personaje favorito, que habían hecho el ritual de dejar el chupón, igual el niño se pasaba todas las noches a su cama con el chupón. No había forma. Esto además de tenerla agotada, le generaba problemas con su pareja puesto que él le echaba la culpa a ella por mal acostumbrarlo y no devolverlo a su cama inmediatamente.

Y así como éstas, hay miles de historias en la que a algunos niños les cuestan las transiciones un poco más y en nuestra desesperación por verlos crecer, porque no sean los últimos del salón en dejar/hacer algo, nos abrumamos y buscamos culpables. Y claro siempre, siempre, siempre las más grandes culpables de todo lo que les sucede a nuestros hij@s somos y seremos nosotras: sus madres. Porque al parecer los padres (aka papás) esos que, por lo general, nos echan la culpa a nosotras de todo, al parecer no son responsables ni tienen voz ni voto en la crianza de los niños.
woman looking into the horizon

No importa que suceda, la sociedad (y por sociedad léase padres, madres, abuelas, suegras y demás) siempre nos criticara que somos demasiado permisivas, o demasiado estrictas, o que no nos dedicamos lo suficiente, o que los sofocamos con nuestra presencia. En fin, la lista es interminable. Pero, lo cierto es que NO somos culpables de nada. No es nuestra culpa si la niña no está lista aún para dejar el pañal. No es culpa de nadie, quizá está pasando por algún momento emocional en el que necesita aferrarse a lo conocido. Tampoco es nuestra culpa si el niño no deja el chupón. Ese chupón probablemente le calma mucho la ansiedad que le genera el crecer. Ya lo dejará en su momento, cuando esté listo.

El desarrollo de los niños es dispar. No es culpa de nadie si se demora un poco más en aprender a hablar o a leer. No todos aprendemos todo de la misma manera o al mismo ritmo. Además, el desarrollo del ser humano viene con muchos altibajos. Es lo normal aprender, avanzar y luego retroceder un poco. Es cierto que los factores ambientales como la estabilidad del hogar, el cariño y el vínculo con los padres influyen fuertemente en lograr un desarrollo óptimo y una salud mental sólida, pero no son determinantes.


Si tu hij@ está pasando por un momento difícil en su desarrollo ayúdalo transmitiéndole calma, seguridad, cariño. Acompáñalo durante el proceso de crecimiento. No entres en el juego de las culpas. No permitas que te hagan sentir culpable, pues no lo eres. De igual manera, no hagas sentir culpable a nadie. Haz lo mejor que puedas acompañando a tu hij@, dale mucho amor y si algo te preocupa más de la cuenta, consulta a un especialista. Pero, eso sí, a la culpa dile NO.

miércoles, 26 de octubre de 2016

Varicela: Todo lo que debes saber

*Edición Especial 

Los casos de varicela que se han reportado en el país en las últimas semanas nos dejan muy preocupados. Esta infección tan común y aparentemente inofensiva, se llevó la vida de 6 niños en el departamento de La Libertad, así que para calmar nuestras dudas les traigo estas preguntas frecuentes.

¿Qué es la varicela? ¿Cuáles son sus síntomas?
La varicela es una infección viral que se presenta sobre todo en niñ@s menores de 10 años. Es producida por el virus Varicela zóster. Sus síntomas son: malestar, cansancio y fiebre, la aparición en todo el cuerpo de manchas rojizas que luego se convierten en ampollas que causan una intensa picazón.

¿Cómo se contagia la varicela?
El contagio se produce por el contacto con el líquido de las ampollas, la saliva y las secreciones respiratorias que son transportadas por el aire, especialmente cuando el enfermo tose o estornuda. También se contagia al estar en contacto con objetos que han sido contaminados. Es por eso que los niños con varicela deben ser aislados y sus utensilios separados. Es sumamente contagiosa, el 90% de las personas expuestas (que no la hayan tenido antes) desarrollarán la enfermedad.

¿Una vez el niño está contagiado cómo se lo trata?  
Básicamente con paracetamol. El ácido acetilsalicílico (conocido como aspirina) queda prohibido, así como el ibuprofeno y los polvos, las cremas y los antihistamínicos tópicos (en crema).
 ¿Qué hacer cuando aparecen las lesiones en la piel?
Paliar la molestia producida por la picazón para evitar que se rasque.
¿Cómo?
Bañándole en agua tibia sin jabón, baños de avena, aplicar paños húmedos de agua tibia en las zonas más afectadas, colocarle una loción humectante, además de cortarle las uñas y asegurarse que estén siempre muy limpias, lavarle las manos con frecuencia (si es un bebé es recomendable ponerle manoplas o guantes de algodón). También es aconsejable vestirlos cómodos y frescos con ropa ancha de algodón (para evitar roce). Durante la varicela evita que se exponga al sol, aunque sí es bueno que le dé el aire, porque acelera la curación de las llagas.

¿Puede complicarse la varicela?
Muy pocas veces. Lo más frecuente es una sobreinfección bacteriana en la piel a causa del rascado. Son muy poco habituales las complicaciones que afectan al sistema nervioso, las que producen neumonía y las que provocan una peligrosa enfermedad llamada síndrome de Reye.
El doctor Dante Nicho, gerente del Hospital de la Solidaridad, señala que las complicaciones frente a esta enfermedad se dan por dos motivos:
1.       Por un bajo sistema inmunológico - bajas defensas del organismo; común principalmente en niños con desnutrición. Esto podría derivar en una neumonía pues la bacteria ataca las vías respiratorias.
2.       Por la piel: al rascarse excesivamente las ampollas, podrían infectarlas provocando así que las bacterias ingresen a la piel y termine con una infección generalizada. Es por esto, que el Dr. Nicho recomienda siempre mantener la higiene en los niños que estén pasando por el proceso de la enfermedad con las uñas muy cortas y limpias. (Fuente clic acá)

¿Cómo se previene el contagio de la varicela? 
Básicamente evitando el contacto con la persona infectada. Se debe aislar al niño que está pasando la varicela: no puede ir al colegio, ni a lugares donde haya otros niños, cuando vaya al pediatra es necesario que se le comunique que el niño está yendo por esta enfermedad. Separar sus cubiertos y juguetes.
Otro modo de prevenir la varicela es la vacunación. Ésta se realiza a partir del primer año de edad. Sin embargo, la vacunación para varicela no está incluida dentro de la cartilla nacional de vacunación por lo que los padres deben adquirirla de forma particular. 

¿Cuál es la población de riesgo para esta infección? ¿Qué pasa si se contagian? 
La población de riesgo son: bebes menores de 12 meses, mujeres embarazadas (sobre todo durante el primer trimestre) y adultos en general (para quienes los síntomas suelen ser más molestos). En estos casos el proceso es más agudo y suele ir acompañado de otros síntomas como desasosiego, fiebre alta, dolores de cabeza e inapetencia. Es necesario que estos pacientes críticos vayan inmediatamente al médico si sospechan que tienen la enfermedad. Si la embarazada está cursando el primer trimestre de gestación, la varicela puede afectar al feto. De otro lado, la varicela en niños menores de tres meses, es muy peligrosa y se aconseja su visita inmediata al pediatra.

¿Es posible volver a contraer la varicela si ya se la tuvo con anterioridad? 
No. La varicela sólo se contrae una vez en la vida. El organismo queda inmunizado para siempre contra ella. Pero, el virus de la varicela no desaparece, queda adormecido y podría manifestarse, en la adultez, como un herpes zóster.

Si mi hijo ya tuvo varicela, ¿Debe vacunarse? Si el/la niñ@ ha sido diagnosticad@ claramente de varicela, NO debe vacunarse.

Recuerden que lo más importante en estos casos es la PREVENCIÓN. Si un niño presenta fiebre de 38 grados o más durante dos días, es necesario llevarlo de inmediato a un establecimiento de salud para su control y así evitar posibles complicaciones. 

martes, 18 de octubre de 2016

Preguntas frecuentes sobre Disney World con niños pequeños

Luego de escribir el post "Viajar a Disney World con niños pequeños(clic acá) sobre el viaje que realicé con mis hijos de 6, 4 y 2 años el año pasado; varias personas me han preguntado por los detalles del día a día, consejos y tips sobre realizar este maravilloso viaje con niños pequeños.

Las preguntas más frecuentes han sido sobre edades para viajar con los niños, altura mínima de los juegos, edades apropiadas para los juegos, sobre el uso y/o alquiler de coches, eventos y shows a los que ir y sobre el vuelo que tomamos desde Lima. Hay varias opciones y combinaciones para hacer un viaje espectacular. Acá yo les dejo las que usé con mi familia y nos funcionaron, y también les cuento las que no nos funcionaron muy bien o las cosas que hubiera hecho diferente.  

Disney World con niños pequeños preguntas frecuentes y tips

1.       Viajaste con niños pequeños ¿Qué edad recomiendas para viajar a Disney World?
Particularmente creo que Disney World es un destino para niñ@s de 0 a 100 años. Ahora, es cierto que viajar con niños pequeños es más complicado, es más trabajoso y es más cansado. La edad ideal depende más de la familia y el contexto del viaje que otra cosa. Mis hijos de 6, 4 y 2 años disfrutaron a más no poder. Hace unos años atrás viajé con mi hijo mayor de tan sólo 15 meses, fue un verdadero placer. Los 3 (mi esposo, mi hijo y yo) disfrutamos muchísimo. Si me piden una edad cronológica para viajar yo diría entre los 3 y 9 años.

2.       Pero, ¿Los muy chiquitos no pueden subirse a todos los juegos? ¿Cuál es la restricción de talla?
Cierto. Los más pequeñitos no pueden subirse a todos los juegos. Pero, son realmente poquísimos juegos a los que no se pueden subir. En Magic Kingdom son sólo 7 juegos los que tienen restricciones de talla, en Epcot 5, en Hollywood Studios 3 y en Animal Kingdom 4. Yo diría que el tamaño ideal para viajar es 102 cms en adelante. Para ver la info sobre tallas y edades oficiales clic acá.

3.       ¿Hay restricción de edad en los juegos?
Sí. En muy, muy pocos. La edad mínima para el 100% de los juegos es 3 años.

4.       ¿Alquilaste coche para tus 3 hijos? ¿Llevaste coche desde Lima? ¿Cómo hiciste con la caminata de los parques?
Acá, cometí un terrible error: no llevé coche. En el aeropuerto de Lima no tuvimos ningún problema, pero en el de Orlando entre niños y maletas; mi esposo y yo casi morimos. Así que recomiendo llevar coche desde Lima si viajan con más de 1 niño pequeño.
Una vez en los parques, alquilamos coches para los 3 niñ@s por toda nuestra estadía. No era el plan inicial. Pero, mi hijo mayor entró perfecto en el coche y éste era comodísimo así que alquilamos uno doble y uno simple. Los 3 iban en coche por todos lados y eso nos alivió mucho el recorrido. Por supuesto, en cuánto encontramos un coche bastón sencillo lo compramos. Éstos los venden en la entra de Epcot y también en Animal Kingdom.

NeuroTip: para ahorrar tiempo y evitar colas alquilen el coche para todos los días que dure su estadía desde el primer día. Es posible alquilar por múltiples días (además sale más barato) en un solo pago. Así, se evitan hacer la cola del alquiler cada vez. Simplemente, van y recogen su coche con el ticket. Los coches están siempre listos para que los recojan.

5.       ¿Qué shows, eventos, restaurantes recomiendas?
Con los shows de Disney no hay pierde. Todos son bellos y están muy bien hechos. Las “parades” son maravillosas. Con el paquete de comidas están incluidos los “carácter dinners” recomiendo mucho para las princesas ir al Akershus Royal Banquet en Epcot. Ves a todas las princesas en una cena buffet deliciosa y muy bien organizada. El castillo de Cenicienta es hermoso, pero una locura. En Animal Kingdom el Tusker House, es un buffet bueeeenazo, y Chef Mickey es la comida más rica para niños y niños de corazón. Son las típicas comidas gringas chatarreras: panqueques, hash browns, maccaroni and cheese, etc. A toda hora, ¡sí! A toda hora, además tienen una máquina de helado y todo el fudge y caramelo que quieras, todo el tiempo.

6.       ¿Qué no recomiendas?
Lo único que no recomiendo para nada es el “Not So Scary Halloween Party”. La fiesta de Halloween que hay en Magic Kingdom en Octubre. En mi opinión no vale la pena. Si bien los niños pueden pedir dulces en varias atracciones, la mayoría de éstas no funcionan durante esta fiesta. Así, que te la pasas dando vueltas sin mucho que hacer. La entrada es demasiado cara para lo que ofrecen. Definitivamente, no lo recomiendo. El desfile del Halloween y el show de las hermanas Sanders son muy buenos, pero conseguir buenos sitios para verlos es casi, casi misión imposible.

7.       ¿Qué vuelo tomaste con 3 niñitos pequeños?
Yo fui en un vuelo directo Lima- Orlando que salía de Lima como a las 10:00 a.m. El vuelo tenía 43 niños en él, en un avión chico. Fue muy divertido pero agotador pues, casi ningún niño durmió y si lo hacían era por poco tiempo. El regreso sí lo hice en un vuelo nocturno y me gustó más pues todos mis hijos se fueron durmiendo y yo pude leer alguito y descansar.


Eso es todo. ¡Qué tengan un feliz viaje! Y planeen bien. Si tienen alguna idea o tip que quieran compartir son bienvenidas!

miércoles, 5 de octubre de 2016

¿Viajar a Disney World con niños pequeños? Acá unos tips

¿Estás pensando viajar a Disney World (Orlando, Fl) con niños menores de 6 años? ¿Tienes 3 hijos o más? Acá te dejo unos tips de mi último (y único) viaje a Disney con mis pequeñitos.

Finalmente este año (2015) pude concretar el viaje de mis sueños (ver post acá:) y me fui a Walt Disney World (Orlando, Florida) con mi esposo y mis 3 pequeñitos: el mayor de 6, la segunda cumplió 4 allá y la tercera de 2 años y medio. Nos fuimos los 5 solitos sin nadie más. Algunas personas me preguntaban si estaba loca por no llevar ayuda y/o por llevármelos tan pequeños, otras me daban ánimos y me pedían tips. A las primeras, les cuento que la pasamos maravilloso y nos divertimos full, no voy a negar que fue chamba pero, estábamos todos tan felices que ni se sintió. A las segundas, acá les cuento mi experiencia y les doy unos tips.  

Disney World con niños pequeños collage de fotos

Nos fuimos por exactamente 8 noches y 9 días. Un poco largo, pero con niños pequeños prefería tomármelo con calma. Programé 5 días de parque y 3 días de descanso en intervalos. Viajamos directo a Orlando. Con 3 hijos y 5 maletas, no quería hacer ninguna escala ni tener que pasar por más controles de seguridad gringos que los que fueran estrictamente necesarios.  Mi esposo y yo llevamos sendas maletas de mano con contenido básico para el viaje (mudas de ropa, juegos, snacks, etc.)

Luego de mucha investigación decidí quedarme en un hotel dentro del complejo Disney. Sé que a mucha gente quedarse dentro de Disney World le parece un exceso, pero hay opciones para todos los bolsillos [ver acá Disney Resorts] y en mi opinión, es una manera de añadirle más magia al viaje. Además, en mi caso, nuestro viaje era solo a los parques de Disney pues, al ver los límites de talla para los juegos de Universal o Bush Gardens, mis dos hijas no podían entrar al 70% de los juegos. Otro de los motivos por los que me quedé dentro de la propiedad de Disney World, es que tienen transporte incluido hacia todos los parques y te recogen del aeropuerto y te llevan por lo que no es necesario alquilar carro (para mí, esto es un dolor de cabeza menos).

Happy family at Hollywood studios
El estar dentro de los parques me permitió cortar los días y tomarnos un descanso; cuando veía a tod@s muy cansad@s regresábamos al hotel y tomábamos una siesta, nos refrescábamos y/o simplemente nos echábamos a descansar y volvíamos al ataque. Esto nos evitó esas terribles historias de terror de berrinches, agotamientos, peleas, dolores de cabeza y demás.  Siempre estuvimos “fresh”. Además, como nos hospedamos dentro de los hoteles Disney gozábamos de los “extra magic hours” que te permiten entrar una hora antes y quedarte hasta 3 horas luego de que cierre el parque, por lo que no nos faltaron horas.

No sólo eso, puesto que ya estaba en un hotel de Disney y había comprado entradas para 5 días en los parques (no compré las Hopper porque esas no me convenían) también compré el plan de comida. El plan de comida dura durante toda tu estadía. Desde que haces el check in en el hotel, hasta la medianoche del día en que haces check out. La comida dentro de los parques es cara, pero esta opción te permite ahorrar hasta un 25% y en mi caso, me funcionó genial. Pues, con el plan de comida están incluidos los “carácter dinners” O sea, las comidas con personajes. Comprenderán, que todos los días desayuné, almorcé o cené con algún personaje. Es más, incluso el cumpleaños de mi hija la del medio lo celebramos almorzando en el Castillo de Cenicienta.
Disney World  princess and Mickey Mouse Collage

Las reservas sí hay que realizarlas con anticipación pues los mejores restaurantes se llenan. Puedes empezar a reservar desde 6 meses antes y elegir el horario que mejor se acomode para ti.

La opción del plan de comida me funcionó excelente. A otra gente, como a mi prima por ejemplo, no le convenció y prefirió preparar su lonchera y llevarla para comer dentro de los parques. Eso ya depende de cada una. Yo soy adicta al on-line shopping así que hice compras on-line de frutas, snacks saludables y agua (las botellas de agua en Disney World cuentan como un snack y cuestan como US $ 5) y prefería gastar mis puntos de snack en comida. Además, también compré pañales, pañitos húmedos y similares para no tener que traerlos en las maletas. Hice mis compras en gardengrocer.com que hace delivery a los hoteles de Orlando y acepta tarjetas de crédito internacionales (por compras de más US $200 el delivery es gratis).

Lo bueno del plan de comida es que si no te acabas todas tus comidas, los puntos que te sobran los puedes cambiar en las tiendas por souvenirs como una lata de chocolates de princesas, galletas de Goofy y similares. Yo pedí el plan básico, que incluye: 1 table dinner (para sentarte a comer en un restaurante y que te atiendan), 1 quick meal (esas comidas rápidas, pizza, hamburguesas, etc.) Y 1 snack. Y eso, aunque no lo crean, es un montón. Yo estaba preocupada porque en mi  familia comemos bastante, pero las asesoras de Disney me dijeron que eso era suficiente y tenían razón. Finalmente no consumimos todos los snacks del plan de comidas (es bastante comida) y los canjeamos por souvenirs en la tienda del hotel. Esto me pareció buenazo porque traje cositas deliciosas para la gente de regalo. [Para ver los planes de alimentación de Disney clic acá].

Finalmente, el itinerario lo planeé con bastante anticipación unos 6 meses aprox. (quizá más) para elegir la mejor fecha de viaje usé el crowd finder de Disney. Hay varios pero yo elegí este [clic acá y este otro: clic acá] esta página es súper porque te dice las fechas y los días más llenos de los parques para que elijas las fechas con menos gente y los mejores días para visitar cada parque. Lo bueno es que también puedes reservar tus fast passes con 30 días de anticipación y así eliges los juegos a los que vas primero. Esto te ahorra un montón de colas, porque obviamente la recomendación es usar los fast passes en los juegos más populares.  Tienes 3 fast passes por día. Si te ánimas a cambiar tu fastpass a último minuto no pasa nada, asegúrate de bajarte el app de Disney y lo cambias en cualquier momento. También, puedes hacer reservas a restaurantes y ver tu itinerario con esta app. Es excelente. Es tu deber como viajera a Disney bajarlo, y obvio, el WIFI es GRATIS  en todos los parques y los resorts de Disney World. La señal es excelente.

Bueno, si alguna está pensando viajar con niñ@s pequeñ@s y con familia numerosa, anímense. No se van a arrepentir. Lo juro. Con una buena planificación no sólo la pasarán excelente, si no también evitarán hacer colas endemoniadas y pelear contra las multitudes y todo esto con el plus que el viaje une más a la familia y son recuerdos que perduran para siempre. Como lo dijo mi hijo: “Mami, este viaje igual quiero hacer yo con mis hijos cuando sea grande”.


martes, 20 de septiembre de 2016

¿Cuál es la mejor técnica para hacer que los niños dejen el pañal?

Luego de 3 hijos, muchos pañales y varios posts sobre mi sufrimiento para que mi hija la segunda deje el pañal (ver posts aca: Dejar el pañal: sí se puede  y !No quiere dejar el pañal!  y finalmente: Proyecto pañal: retroceder nunca rendirse jamás) finalmente hace exactamente 1 mes mi hija la última  dejó – por fin – el pañal de la noche con la mejor técnica de todas. Una que en verdad, no creí posible – no con mis hij@s al menos. ¿Cuál? La técnica de dejarlos solos.

¡Qué! ¿Cómo es eso posible?  Hace un tiempo escribí sobre cómo la hija de una amiga había dejado el pañal completamente sola. Simplemente motivada por la incomodidad del mismo y el deseo de “ser grande” como su hermano mayor (post acá: Dejo el pañal solita). Pero, por algún motivo pensé que eso no pasaría con mis hij@s pues siempre les he tenido que dar algo más que un empujoncito con el tema del pañal.

Sin embargo, poco más de 1 mes atrás una amiga mandó a nuestro chat amical el video de sus 2 hijos tirando sus pañales a la basura y nos contó que habían decidido ellos solitos dejar el pañal de noche. De igual manera y al mismo tiempo, su hija - compañera de nido de la mía - había decidido dejar el chupón sola. En una. Mi amiga estaba nerviosa, pero los apoyó; y esa noche fue la primera de muchas sin pañal para los dos y sin chupón para la niña. Yo no lo podía creer (valgan verdades, mi amiga tampoco). Pero, con ya 3 casos conocidos de primera mano dónde los niños dejan el pañal y/o chupón solitos por voluntad propia decidí dejar a mi última tranquila y que dejara el pañal nocturno cuando se sintiera cómoda.

Unos días después que mi amiga nos mandó el vídeo de sus hijos dejando pañales y chupones mi hija se quedó a dormir en casa de mi mamá con sus hermanos y dijo que ella como sus hermanos y sus amigos (le había enseñado el vídeo) no quería usar pañal. Como estaba en casa ajena, la convencí que se quede con el pañal. Pero, la noche siguiente mientras la cambiaba para dormir me volvió a repetir que no quería usar pañal y me pidió que le enseñe el vídeo de sus amigos tirándolo a la basura. Se lo enseñé, se motivó y dejó el pañal nocturno. Así, de fácil.

Niña incentivada para dejar el pañal


Yo estaba un poco nerviosa y dejé un cambio de sábanas a la mano por si acaso. La obligué a que vaya al baño antes de dormir (sí, obligué porque ella no tenía esa costumbre y no quería hacerlo) y ¡saz! Esa noche fue una maravilla, durmió perfecto sin mojar nada. La noche siguiente también, y la subsiguiente y la sub sub siguiente y así todas la noches desde hace ya 1 mes.

Mi bebé dejó el pañal solita, sin que yo me tenga que levantar en la madrugada y llevarla entre sueños a hacer pila, sin tener que sobornarla, sin traumas, llantos ni peleas. Lo dejo sola cuando se sintió lista. Esta vez sólo me tocó acompañarla y apoyarla. Así, que si alguien me pregunta ahora ¿Cuál es la mejor manera de hacer que tu hij@ deje el pañal? Les diría dejarlo ser, acompañarlo e incentivarlo (el gran motivante de mi hija fue el vídeo de sus amigos) y cuando les diga  que ya quiere dejar el pañal o el chupón o el biberón o lo que sea – aunque Uds. estén nerviosas – los dejen hacerlo y los acompañen y apoyen en el proceso. 


¡Éxitos y adiós pañales!

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Ser madre y sus dilemas – Milagros Sáenz y Stella Santiváñez

¿Cómo viven, sienten y practican su maternidad las limeñas de hoy?

Este libro escrito por quien les escribe (Milagros Sáenz) junto con Stella Santiváñez intenta retratar el significado de la maternidad en la Lima de hoy, plasmar los retos que trae consigo el ser mujer y el ser madre actualmente. Indagamos, preguntamos y nos cuestionamos cómo es que practican, viven y sienten su maternidad las limeñas en la actualidad.

Desde la sociología, recogemos diversos testimonios que nos indican que el ser madre va más allá del acto biológico. Es decir, implica más que el acto de parir pues trae consigo una serie de mandatos sociales y culturales que se imponen como verdades absolutas sobre las mujeres una vez somos madres imponiéndonos como válida y única una determinada manera de ser, sentir y vivir la maternidad. La sociedad nos comanda a expresar y ejercer nuestra maternidad de una determinada manera. Así, las mujeres – una vez somos madres – nos damos cuenta que ingresamos a un sub-mundo en dónde prácticamente (por no decir, todos) nuestros actos están regulados y se espera deben ser de cierta manera. La sociedad supone, asume y espera que nos comportemos de determinada manera una vez somos madres.
Cover of the book: Ser Madre y Sus Dilemas Milagros Sáenz y Stella Santivaez




Esto, genera mucha culpa y pesadumbre en aquellas mujeres que sienten y/o ejercen su maternidad de una manera distinta al resto. Aquellas que sólo quieren un hijo, aquellas que trabajan a tiempo completo porque su trabajo las hace feliz (y no por necesidad económica), aquellas que prefieren ir a la peluquería en vez de acompañar a sus hijos a una fiesta infantil, e incluso aquellas que NO quieren ser madres.
Cover of the book Ser madre y Sus Dilemas Milagros Sáez Stella Santivañez
Y este “deber ser” no sólo nos indica cómo debemos comportarnos, sino también como debemos sentirnos y sentir con respecto a nuestros hijos. Debemos amarlos desde el minuto que nos enteramos que vamos a ser madres, es más, debemos incluso amarlos y desearlos antes de ser madres, pues es así el instinto maternal, el amor materno no tiene límites y – se asume - todas queremos y estamos llamadas a ser madres. Nada más lejos de la realidad cómo podremos observar en el libro.

Lo interesante del libro es que rompe con estos mitos y nos muestra una maternidad real y actual. Nos muestra lo complejo de la maternidad, nos muestra que el ser mujer y madre es único y distinto en cada mujer, así como únicas y distintas somos todas las mujeres. Nos muestra que no hay una forma “ideal” de ser madre, que el “instinto materno” no existe como tal y que cada mujer siente y expresa esta maternidad de una manera distinta y ninguna es mejor o peor que otra. Simplemente, son distintas y “El amor maternal es sólo un sentimiento humano. Y es, como todo sentimiento humano, incierto, frágil e imperfecto[1]”.


Si te pareció interesante esta pequeña reseña del libro, quieres saber más al respecto y/o quieres tener tu copia del libro ya y además aprovechar la oferta por estreno. Ingresa a la fan page del libro: Facebook.com/SerMadreysusDilemasLibro  o escribe a: pedidos.sermadreydilemas@gmail.com




[1] Elizabeth Badinter

lunes, 5 de septiembre de 2016

PokémonGo, mis hijos y yo

Pokémon haters, este post es para uds. Pokémon lovers, este post también es para uds. Y gente que no tiene ni idea de lo que es Pokémongo, si sus hijos juegan ese juego y ni quién soy yo, este post también es para uds. 

Si viven en el mundo y tienen acceso a internet, a los periódicos, a la televisión y/o a la radio saben de la existencia de PokémonGo. En mi caso, escucho hasta en mi casa sobre el bendito juego pues mi hijo de (casi) 7 años moría de ganas de jugarlo. Si bien la mayoría de mis amistades son “haters” y a mí tampoco me encantaba mucho la idea, tenía mucha curiosidad por saber/entender de qué se trataba antes de emitir una opinión y permitir (o no) que mis hij@s jueguen.


Así, hace un par de semana atrás bajé la aplicación en el celular de mi esposo (jejeje) y salí con mis hijos de 6, 4 y 3 años a cazar pokemones… y no tienen idea de lo bien que la pasamos. Nos divertimos a rabiar. El juego no es muy intuitivo y por eso escribí esta guía (clic acá) sin embargo, la aventura de tener que caminar por las calles de tu ciudad (literalmente por las calles porque en tu casa no vas a encontrar pokémones) es toda una experiencia. Y es que esto de la realidad aumentada es fascinante. Claro, que la gente se hipnotice y camine por calles y plazas como zombies cazando animalitos que sólo aparecen en sus celulares es – para algunos – sinónimo del debacle de la humanidad. Pero, para otros entusiastas, como mi hijo y sus hermanitas, es el mejor invento que ha podido existir en el planeta.

Lo cierto es que a mí no me parece tan trágico, habemos muchos (me incluyo) que ya andamos idiotizados con los smartphones y sus miles de apps (especialmente whatsup). Así, que si el juego se utiliza con moderación y regulación (sobre todo en el caso de niños pequeños) no le veo nada de malo. Es más, es toda una aventura en la que descubrirán su distrito, su ciudad e interactuarán con otra gente mientras se mueven.


¡Vamos inténtenlo! Y si odian a los veinteañeros que andan pegados al juego por las calles les doy un plus: si van a las poképaradas con sus hijos pequeños jugando full todos estos grandulones se morirán de roche al verlos y saldrán disparados, o se harán los caletas, algunos incluso esconden sus celulares. Por lo que doble risa: atrapando pokémones y arrochando grandulones. 

domingo, 21 de agosto de 2016

¿Por qué se celebra el día del niño?

En el Perú celebramos El Día del Niño el 3er domingo de agosto. Es ya tradición en nuestro país, que en esta fecha las jugueterías tengan unos descuentos increíbles, que los parques y plazas organicen actividades diseñadas especialmente para los niños y sus familias y que se genere mucho movimiento comercial alrededor de ellos.  

Sin embargo, a pesar de todo este movimiento comercial pocas sabemos por qué y para qué se celebra este día - cuya fecha varía de acuerdo a la región y/o al país (es decir, no se celebra el mismo día en todo el mundo). Como ya deben suponer, este día no se celebra para que los niños reciban regalos, ni para que almuercen lo que quieran, ni para que seamos sus esclavos personales por este día. El día del niño se celebra para reafirmar los derechos universales de los niños.

Happy Children walking

¿Por qué necesitamos reafirmar los derechos de los niños? Porque es necesario, generar una preocupación y conciencia sobre la necesidad de protección especial para los infantes. En ese sentido, es que en 1954 la ONU decidió recomendar a todos los países que instituyeran el Día Universal del Niño, para fomentar la fraternidad entre todos ellos y promover el bienestar de los niños.

Así, que ya lo saben en el día del niño reafirmamos y recordamos los derechos universales de los niños:
1.       Derecho a la educación y a jugar
2.       Derecho a una familia
3.       Derecho a la atención de salud preferente
4.       Derecho a no ser obligados a trabajar
5.       Derecho a ser escuchado
6.       Derecho a tener un nombre y una nacionalidad
7.       Derecho a una alimentación cada día
8.       Derecho de asociación y derecho a integrarse, a formar parte activa de la sociedad en la que viven
9.       Derecho a no ser discriminado
10.   Derecho a no ser maltratado: incluyendo aquí matrimonios forzados, esclavos sexuales, niños – soldados…


Y bueno, ¿por qué no? mientras recordamos y reafirmamos los derechos de nuestros niños podemos también pasar una linda tarde de diversión, engriéndolos con un rico almuerzo y pasándola bien en familia. 

domingo, 7 de agosto de 2016

La lactancia y yo parte 2

Continuando con el post que escribí el año pasado (Mi experiencia con la lactancia parte 1) en el que comparto mi experiencia dando de lactar a mi hijo mayor, continúo ahora – en la semana mundial de la lactancia materna - con la segunda parte: mi experiencia dando de lactar a mi segunda hija que, como ya deben suponer, fue una experiencia totalmente distinta - como distintos son nuestros hijos.

Contra todo pronóstico, fue con mi hija la segunda con quien tuve la lactancia más prolongada: 9 meses de lactancia materna exclusiva y luego 2 meses y un poco más de tomar mi leche congelada. En total, casi un año con mi leche. Con ella, el tema físico de la lactancia fluyó más rápido. A diferencia de la primera vez, esta vez la leche me bajó en abundancia a los pocos días de nacida. Las primeras semanas, me salía mucho más leche que la que ella necesitaba tomar por lo que a los 5 días de parir empecé con un dolor espantoso en el seno izquierdo que terminó siendo – gracias a Dios – una mastitis muy suave. Me asusté mucho pues, si bien la lactancia es un compromiso muy fuerte y salir de eso pronto (con la excelente excusa de una mastitis) se me hacía tentador, se me partía el alma de pensar que sólo le iba a dar leche materna a mi bebé por 5 días. Felizmente, la controlé rápidamente y empecé a sacarme leche después de cada toma y así sin querer queriendo, logré un estupendo stock de leche materna.

Superado este episodio, continuamos con la lactancia exclusiva sin problemas. Bueno, sin problemas físicos, porque sí tuve problemas emocionales: mi hijo mayor la estaba pasando muy mal; lloraba cada vez que le deba de lactar a la hermana y estaba berrinchudo y pegalón. De otro lado, yo andaba con un doble sentimiento de culpa: me partía el alma ver a mi hijo sufrir; y me moría de pena de no poder dedicarle a mi hija la misma cantidad de tiempo que le dediqué a su hermano. Quería darle de lactar tranquila, encontrar nuestro ritmo y (re) conocerla. Pero, todo esto era muy difícil cuando al lado tenía a un niño de dos años llorando, haciendo pataleta o simplemente mirándome y preguntando: ¿Cuándo acabas mami?
Hijo mayor llorando mientras mamá da de lactar a hermanita

Fueron semanas muy duras emocionalmente. Felizmente la leche fluía, mi hija tomaba bien y tuve mucha ayuda de mi esposo y mi familia, además mi hija la segunda fue una bebe maravillosa, sacó horarios súper rápido, tomaba bien y durmió de corrido desde el segundo mes. Esto me permitió organizarme muy bien y (casi) superar todas mis culpas emocionales.

Todo fluía muy bien, hasta que a los 5 meses regresé a trabajar a tiempo completo. Para que la vuelta al trabajo no fuera tan dura, empezó a comer una vez al día. Yo, me organicé lo mejor que pude para poder darle de lactar y/o guardar mi leche. Todo esto con miras a darle por lo menos 8 meses (igual que su hermano). Era complicadísimo. En aquel entonces no existía la ley de los lactarios y ni muerta me iba a sacar leche en mi oficina estilo pecera de paredes de vidrio transparente. Así, que caballero, tenía que hacerlo en el baño. Odiaba tener que sacarme leche ahí, primero porque siempre estaba nerviosa y/o apurada y  eso influía negativamente en mi producción de leche; segundo, porque nunca faltaba alguien que me tocara la puerta insistentemente; y 3ero, mi jefa no entendía porque tenía que tomarme 45 minutos del horario de trabajo para hacer algo que no tenía nada que ver con mis funciones.

Con todo eso pensé que a las justas llegaría a los 6 meses. Pero, los pasamos y llegamos a los 7. Cuando tenía 7 meses y una semana de lactancia tuve que viajar por 4 días. Pensé que todo acabaría ahí. Yo no quería destetar a mi hija aún, pues era prácticamente el único vínculo exclusivo que teníamos. Entre el trabajo, mi hijo mayor, la casa y mi esposo casi no tenía tiempo para ella. Además, para mí debía darle de lactar a todos mis hijos la misma cantidad de tiempo así que me fui de viaje sumamente angustiada. Estaba tan triste que le di de lactar hasta el último minuto. Llevé el sacaleches al viaje pero no llevé recipientes para guardar la leche. No quería lidiar con el estrés del almacenamiento, congelado y transporte de la leche. Mejor la botaba y conservaba mi ritmo de producción para – quien sabe – al volver continuáramos. La verdad, no tenía mucha esperanza.

Volví de viaje casi sin leche. Recuerdo que llegué corriendo a mi casa, mi hijo mayor ya estaba dormido y mi chiquitita se iba a dormir. No había tomado todo su biberón y al cargarla, me buscó la teta, le dí de lactar y sentí como me bajaba la leche a borbotones. No lo podía creer, ¡estaba feliz! Continuamos con la lactancia por dos meses más, hasta que ella ya empezó a comer 3 veces al día y mi producción de leche era prácticamente inexistente. Un buen día le di de lactar, se desesperó porque no había leche, yo también. Y se acabó todo. Me dio un poco de pena pero había logrado darle mucho más tiempo de lo esperado. Habíamos superado una mastitis, un viaje de 4 días al extranjero y tenía muchísima leche congelada. Me sentía satisfecha, había cumplido mi misión podía descansar tranquila.


jueves, 21 de julio de 2016

Tips para encontrar una (buena) nana

Varias me han pedido que les deje mis tips, recomendaciones y sugerencias de cómo encontrar una nana. En verdad, dentro de lo neuro-picky-exagerada que soy, yo creo que no hay una fórmula mágica que nos ayude a encontrar la nana perfecta, la Mary Poppins para nuestra familia. Lamentablemente, Mary Poppins no existe, así como tampoco la nana perfecta.

MAry Poppins smiling

Pero, sí creo que existe la nana ideal para cada familia así como ciertos conocimientos, procesos y técnicas que a todas nos pueden servir para elegir a la persona que trabajará con nosotras ayúdanos con la crianza de nuestro más preciado bien. En mi caso particular, me guío bajo ciertas pautas que la verdad me han dado buenos resultados. Mi nana cumple 3 años trabajando con nosotros pronto,  la chica de cocina y limpieza cumple 5 y la señora cama afuera acaba de cumplir 2.  

Así, que acá les dejo mis neuro-tips para encontrar a la mejor nana para uds. Y su familia.

1.       Ten claro tu presupuesto. ¿Cuánto estás dispuesta a pagar? ¿Cuánto puedes pagar? Porque no importa si encontraste a tu Mary Poppins, si no le puedes pagar, no pasa nada. Quizá podrás mantenerla por algunos meses, pero luego estarás de nuevo buscando ayuda desesperada. Yo siempre empiezo por acá, y limito mi búsqueda a aquellas que están dentro de mi presupuesto. Si está fuera, por más que haya trabajado con mi mejor amiga, lo siento. Ni la miro.

2.       Sincérate contigo misma: tienes que saber lo que quieres y lo que necesitas y lograr que estos dos empalmen. Haz una pequeña lista: ¿Qué necesito? ¿Necesito que me ayude muy temprano en las mañanas porque en mi casa todos estamos fuera antes de las 7:00 a.m.? O ¿Necesito que me ayude más por las tardes que mis hijos regresan del colegio? En mi caso, necesito alguien a quien le gusten las mascotas y que le guste salir a pasear. Ten tus requerimientos en mente cuando entrevistes. Si entrevistas a una nana que te encanta, con las mejores referencias, que se ajusta a tu presupuesto pero, te dice que ella sólo puede llegar a tu casa a partir de las 8:30 a.m. cuando tu hora crítica es las 7:00 a.m Pues, NO te sirve. Con el dolor de tu corazón sigue buscando. Ella no es la indicada para una relación duradera.

3.       ¿Qué quiero? ¿Quiero que sea paciente, juguetona, flexible, servicial o estricta, disciplinadora y seria? Esto ya depende de tu estilo de crianza. Para saber esto, puedes hacerle dos o 3 preguntas tipo: Si el niño no quiere comer ¿cómo haces para hacer que coma? ¿Si el niño te pega, qué sueles hacer tú? Y juzgando por sus respuestas verás su estilo y si se amolda al tuyo. Personalmente, prefiero nanas juguetonas y flexibles. De la disciplina en casa me encargo yo. Acá también entran preguntas o frases del tipo: necesito alguien que sea nana, pero también me ayude con la limpieza de los dormitorios, o que me ayude con mis mascotas. O lo que sea, que tú necesites. Estas preguntas son vitales en la entrevista pues, no quieres que te pase lo que me pasó a mí, con una de mis primeras nanas: jamás recogía, ni ayudaba con nada que no sea del niño. Y eso, para mí no funciona.

4.       Sé lo más clara y sincera con tus expectativas y requerimientos durante la entrevista. No tengas vergüenza. La honestidad es lo mejor para ambas partes. Si tú y tu pareja llevan una vida nocturna 
Nanny from 101 Dalmatians
intensa, necesitas una nana cama adentro y que no tenga problemas en estar alerta algunas noches. Este tipo de información es vital y tarde o temprano saldrá a la luz. Y mejor antes, que después. En mi última entrevista, para alguien que apoye cama afuera fui muy clara:
“Necesito una persona que apoye con todo: cocina, limpieza, niños y mascotas. Algunas veces te transformarás en nana e irás a fiestas infantiles, otras serás chef, otras serás paseadora de mascotas. Necesito que seas flexible”. La señora que entrevisté aceptó encantada, y acaba de cumplir dos años trabajando conmigo.

5.       Siempre, siempre chequea las referencias. Llama a los contactos que te da. Y si te dice que sus ex empleadores viven fuera. Mejor busca a otra. La chica te puede encantar, ser simpática, bien hablada y etc. Pero, siempre es mejor corroborar que efectivamente los datos que te dio son verdaderos porque caras vemos, pero corazones no sabemos. Además, algunas veces una suele “maquillar” el currículo.  Y, no digo que esto sea del todo malo. Pero, si tú vas a contratar a alguien como nana “experta”, esperas que en sus referencias haya trabajado como nana a tiempo completo, mínimo en dos ocasiones antes, ¿no?

6.       Anota en un cuaderno/agenda los puntos críticos para ti y tenlos a mano en el día de la entrevista. No se te vaya a olvidar preguntar algo crucial.  Recuerdo una vez que casi, casi iba a cerrar con una chica hasta que le pregunté si le gustaba la playa porque nosotros siempre íbamos. A lo que me respondió que no, que ella no iba a la playa los fines de semana en el verano. Ella se quedaba en casa, lavando y ordenando el cuarto de los bebes y su ropa. No la contraté.

7.       Escucha a tu instinto. Ahora no te estoy diciendo que saltes todos los puntos y sólo te guíes por tu instinto, pero sí que lo oigas. Tu “feeling” o corazonada te puede ayudar en el momento para tomar una buena decisión o salvarte de una mala.  Si la chica cumple con todo, pero algo te dice que no. Mejor, escúchalo. Recuerdo, que fue un “feeling” el que me hizo contratar a “Washa” la segunda nana de mi hijo mayor. Su experiencia no era tan buena, pero igual algo hizo clic. Hoy por hoy, 6 años más tarde Washa sigue con nosotros los domingos como nana de reemplazo. 

BONUS: recuerda que nadie es perfecto. Una vez que tu nana empiece a trabajar en casa, ten paciencia, explícale todo y recuerda que nadie, nadie será cómo tú. Es cuestión de tener paciencia, ser flexible y sobre todo, explicar muy bien y desde el comienzo que es lo que esperas y quieres de una nana o trabajadora del hogar. También es importante tener respeto hacia ella y su trabajo. El trabajo dignifica y más aún, el trabajo en el hogar.


Espero que las hayan servido mis tips y ¡buena suerte!